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Claves en la búsqueda de empleo

Un largo y tortuoso camino llamado búsqueda de empleo

Desde que ojeamos las primeras ofertas de empleo, hasta que escuchamos el ansiado "el puesto es suyo", el proceso puede durar más de lo que esperamos, es complejo y, en ocasiones, desilusionante. Nada ni nadie puede garantizarnos el éxito en esta complicada misión, pero existen ciertas normas generales que nos ayudan a despuntar frente a quienes no las cumplen. En una carrera de obstáculos como ésta, una ventaja, por pequeña que sea, puede empujarnos hasta la línea de meta. Veamos a continuación, un poco a modo de resumen anticipado, las pautas a seguir para buscar empleo: 

  1. Ante todo mucha calma: tenemos que darnos cuenta de que vamos a iniciar una época de nuestra carrera en un mercado saturado y muy competitivo. Cada día nos prepararemos a fondo para enfrentarnos al desaliento que supone abrir el correo y leer el consabido "su currículo no se ajusta al perfil que buscamos". Esto jamás debe desmoralizarnos. 
  2. Seriedad y profesionalidad: encontrar empleo es un trabajo duro al que debemos una jornada laboral de varias horas diarias. No podemos dejar escapar una oportunidad por nimia que nos parezca. Lo más importante es la labor de prospección ya que, hay que buscar hasta debajo de las piedras: suplementos dominicales, periódicos especializados, bolsas de empleo en Internet, empresas de trabajo temporal, directorios de grandes empresas con proyectos de expansión, empresas de selección de personal...Todo vale. 
  3. Organización: deberemos llevar una base de datos o una agenda diaria en las que queden constancia de las ofertas a las que contestamos (en qué medio se publicó, quién nos recomendó, cuándo enviamos el currículo, cuál de todos nuestros currículos enviamos -si es que tenemos alguno especializado-, qué y cuándo nos contestaron). 
  4. La importancia de la autopromoción: todas las personas a las que conozcas deben saber que estás en el mercado, que quieres encontrar un puesto de trabajo (con discreción si se trata de una mejora de empleo). Recuerda que más del 80% de las personas encuentra trabajo gracias a amigos, conocidos y familiares. No se trata de una cura de humildad sino de una práctica muy inteligente que triunfa en el mundo entero con el sobrenombre de "networking.

Quienes encuentran trabajo 

Está demostrado que las personas que encuentran antes un empleo conocen bien sus características personales, y por tanto, sus puntos fuertes y débiles ante las exigencias de un puesto de trabajo determinado. Esto quiere decir que nos tenemos que plantear estas preguntas: 
  • ¿Qué tipo de trabajo desearía tener? Nivel, sueldo, horario, ámbito geográfico... 
  • ¿Con qué preparación cuento para desempeñarlo? Formación, Experiencia, Habilidades. 
  • ¿Qué tipo de trabajo puedo conseguir? Si quiero seguir en mi sector o quiero cambiar. 

Cuando hayas respondido a estas preguntas, te darás cuenta de: 
  • Lo que debes solucionar (la atención de personas a tu cuidado, problemas de transporte, etc.).
  • Lo que necesitas completar para conseguir más adelante trabajos para lo que ahora no tienes suficiente formación o experiencia.

Dónde buscar empleo 

Ante todo planificar

Desgraciadamente, en un mercado tan competitivo como el nuestro, el empleo no viene llamando a nuestra puerta para preguntarnos si queremos trabajar, por muy preparado que estemos o por muchas ganar de trabajar que tengamos. Por eso es tan importante planificar.
Agenda: sería interesante que tuvieras una agenda para planificar y programar todas tus acciones. 
Qué voy a hacer y Cuándo lo voy a hacer. Cuando hayamos hecho una primera ronda de nuestra Búsqueda Activa de Empleo (BAE), reflexionaremos sobre el resultado. 
Control de resultados. Debemos de autoevaluarnos nosotros mismos en esas acciones de búsqueda de empleo.
Qué he hecho, cómo y en cuánto tiempo. 
La experiencia nos dice que las personas que han encontrado empleo se han servido de distintos canales de información para localizar dónde se ofrecen puestos de trabajo. 

  • Los canales utilizados con más frecuencia son: 
  • Las Oficinas de Empleo. Bolsas de empleo de tu ciudad. 
  • Portales de empleo de Internet. 
  • Las relaciones personales: amigos, conocidos, familiares, etc. 
  • La consulta en Boletines Oficiales de la Provincia, de la Comunidad Autónoma y del Estado, si lo que te interesa son las oposiciones (directorio en Internet) 
  • Las Asociaciones, Colegios profesionales. 
  • La prensa y otros medios de comunicación: teletexto, Televisión Local, Radio, periódicos locales, Apdo. 202, Nacionales (suelen tener sección de ofertas de empleo los domingos) 
  • Las empresas de selección de personal. 
  • El autoanuncio 
  • Páginas Amarillas. Se pueden conseguir listados, direcciones y teléfonos de empresas por sectores. Muy útil. 

Si tienes en cuenta todas estas vías, te será más fácil conseguir información sobre ofertas de empleo adaptado a tus características.

Cómo  buscar empleo

Adelantarse a la oferta

  • Carta + Currículum Vitae. Es conveniente solicitar una entrevista en la carta. Debemos "vender" bien nuestra imagen, sin excedernos y con brevedad, mostrando interés y conocimiento de la actividad de la Empresa. 
  • Teléfono. Informarse acerca del seleccionador de personal. Preguntar directamente por él. Breves pero concretos. Utilizar las listas de control de llamadas telefónicas.
  • Anunciarse uno mismo. Elementos claves: 
                        - Profesión 
                        - Cualidades
                        - Experiencia laboral
                        - Condiciones Formación 
                        - Habilidades 
                        - Teléfono de contacto 

Estar a la espera

Anuncios en prensa 
  • Seleccionar puestos que interesan, sin tener del todo en cuenta las cualificaciones requeridas. 
  • Enviar CV + CARTA, haciendo referencia al anuncio.
  • Dirigir la carta a quien lo indica el anuncio 

Oferta pública
  • Oposición: necesario superar uno o varios exámenes según la categoría del puesto.
  • Concurso de méritos: un tribunal valora la experiencia y formación, que contratarán directamente. 
  • concurso - oposición.

Las Administraciones que ofrecen empleo público son: 
  • Administración general del estado
  • Comunidades autónomas
  • Diputaciones o Ayuntamientos
  • Comunidad Económica Europea

Será conveniente informarse en Academias especializadas y boletines (BOE, DOCM Y BOP) si estamos interesados en este tipo de Ofertas Públicas para no dejarse pasar los plazos.

Carta de presentación

La Carta Presentación va a ser la fuente de información que tenga de ti la empresa. Por lo tanto, debes dar una primera impresión favorable y positiva. 

Es conveniente adjuntar la carta de presentación al currículo, no para repetir los contenidos de éste, sino para recopilar y destacar sus aspectos más relevantes. Ha de ser original, corta y debe adaptarse al puesto y empresa a la que te diriges. El mensaje debe ser muy claro, y no desviarnos del objetivo principal, que es conseguir una entrevista personal. 

Es aconsejable enviar los originales firmados y quédate con una copia de la carta. (Ver ejemplos) 

Recomendaciones sobre la carta de presentación 
  • No copies los modelos que aparezcan en los manuales de búsqueda de empleo, son accesibles a todo el mundo y no te beneficiará. 
  • Si sabes escribir a máquina, mecanografíala. Si la escribes a mano, cuida tu letra. 
  • Deja amplios márgenes y separa los párrafos generosamente. 
  • No hagas frases largas ni encadenadas. 
  • Evita frases negativas. 
  • Repasa la ortografía antes de mandar la carta definitiva. 

Carta de candidatura espotánea
Las cartas de candidatura espontánea son aquellas en las que el candidato envía cartas a las empresas de su interés, a pesar de que éstas no mantienen abierto un proceso de selección. Estas solicitudes espontáneas sirven para presentar al candidato ante una empresa. La carta espontánea se desmarca de las de otros candidatos: la competencia es menor, los candidatos que utilizan este método pueden anticiparse a las necesidades de la empresa. Suelen ser archivadas para posteriores procesos de selección. 

*Importante.- Un factor clave para que la autocandidatura sea tomada en serio y no acabe con el papel para reciclar es huir de la carta-tipo, el "mailing" impersonal que nada aporta a las necesidades de una empresa. Para que estas demandas de empleo prosperen, debemos informarnos de los planes de la compañía en la que deseamos trabajar, así como de sus necesidades más inmediatas. 

Preparación de la carta de autocandidatura
  • Recogida de datos: seleccionar las empresas que nos interesan y estudiar concienzudamente sus planes de expansión durante los próximos años. Para ello, nos serán de mucha utilidad consultar las revistas y periódicos económicos, tanto nacionales como internacionales. El siguiente paso es conseguir el nombre y cargo de la persona de contacto en el departamento al que deseamos acceder. Si esta tarea se complica, siempre podremos enviar la carta a la atención del responsable del Departamento de Selección, de Personal, Relaciones Externas o al de Recursos Humanos. Una llamada telefónica a cualquiera de estos departamentos nos proporcionará el nombre y apellidos de la persona a la que debemos enviar nuestro currículo. 
  • Preparación de nuestra candidatura: ha llegado la hora de ¿vendernos¿ a distancia. Para ello analizaremos nuestros puntos fuertes y descartaremos los débiles. Debemos exponer claramente qué podemos ofrecer a la empresa para que ésta nos necesite. Éste es el momento de formular una propuesta sin rodeos, dejando claro que conocemos la trayectoria de la compañía, sus objetivos y prioridades, explicando las ventajas que nuestra incorporación les aportaría (nuestro conocimiento del medio, idiomas, experiencia en el mismo sector pero en otros países, etcétera). 
  • Despedida y cierre: para finalizar, solicitaremos una entrevista para poder ampliar la información que proporcionamos en el currículo y nos pondremos a su disposición, agradeciendo el tiempo que nos han dedicado y cerrando con las fórmulas habituales de cortesía.

El Curriculum Vitae

El Currículo Vitae es el documento en el que se refleja tu trayectoria personal y profesional. 
  • Es lo primero que la Empresa va a saber de tí. 
  • Es una tarjeta de presentación que proporciona al seleccionador una primera impresión de tu perfil profesional. 
  • Es tu mejor arma de publicidad por lo que tienes que convencer y persuadir con él. 

A la hora de redactar tu currículo es importante que tengas en cuenta: 
  • Detallar todos los datos relevantes, sin postergar nada para una entrevista: puede que ésta no llegue a realizarse si tu C.V no convence. 
  • Tienes que dar la impresión de que cada dato o cada actividad que hayas hecho tengan la máxima importancia. Adornar no significa mentir. 
  • Si en tu trayectoria profesional o formativa hay algo que no te va a favorecer, no lo incluyas (el currículo debe ser positivo). 
  • Redacta un C.V adecuado para cada oferta de empleo, potenciando y resaltando aquello que posees y mejor se ajusta al puesto. 
  • Envía siempre el C.V mecanografiado (salvo que lo soliciten escrito a mano), en versión original (no fotocopia) y actualizado. 
  • No hagas tachaduras y se cuidadoso con la ortografía. 
  • Conviene que utilices términos o expresiones propios del sector o del puesto al que te diriges. 
  • El currículo no se firma, no es una carta y no debe personalizarse. 
  • Procura no poner siglas o abreviaturas, y si lo haces, explica qué significan. 

Contenidos del Curriculum Vitae 
  • Datos personales.
    Nombre y apellidos, D.N.I, lugar y fecha de nacimiento, domicilio actual, localidad, código postal, provincia y teléfonos. 
  • Datos Formativos.
    Se debe clasificar en Formación Reglada y Formación Complementaria. Enumera los estudios realizados, titulación, especialidad, centros donde se cursó, duración y fecha de inicio/ finalización. En este apartado se debe incluir los idiomas y los conocimientos informáticos, si los tienes. Al incluir cursos y formación complementaria en general, sitúa siempre en primer lugar la que tenga una relación más directa con el puesto. Experiencia profesional. 
  • Debes señalar los puestos de trabajo, los nombres de las empresas o entidades donde has trabajado y las fechas. También detallarás las tareas o funciones desempeñadas. Si has estado contratado en prácticas, en formación, has realizado tareas de voluntariado o has tenido una beca de colaboración o similar, especifícalo. Otros datos. 
  • En este apartado detalla habilidades y cosas que sepas hacer siempre pensando al puesto al que te vas a dirigir. También puede ser interesante conocer tu pertenencia a un club, asociación, etc. En este apartado puedes hacer referencia a tu disposición horaria y geográfica, a si tienes carnet de conducir y de qué tipo es, si posees vehículo propio, etc. 

Un currículo para triunfar
A continuación le explicamos cinco características que debe seguir tu currículo para dejar buen sabor de boca a la empresa. Veamos: 
  • Fácil de leer: la presentación es básica para la primera toma de contacto, por eso, una hoja plagada de borrones, con diferentes tipos y cuerpos de letra no es la mejor tarjeta de presentación para nadie. En ningún caso el currículo ocupará más de dos folios de tamaño A4, tres si tenemos en cuenta la carta de presentación. 
  • Sencillo y ordenado: sencillez, orden y armonía deben ser cualidades básicas de nuestro historial profesional. Debemos evitar expresiones complejas o rebuscadas, términos artificiosos o pedantes. 
  • Creíble: hinchar el currículo de datos falsos o poco ciertos no da resultado. Tras esta primera aproximación llegará la hora de la verdad: la entrevista personal. En el cara a cara con el entrevistador, el candidato deberá ratificar estos datos ante un profesional que se ha enfrentado a situaciones similares decenas de veces. 
  • Fotografía, ¿sí o no?: sólo acompañaremos nuestro currículo de una fotografía si nos la piden en la oferta de empleo. En este caso, adjuntaremos una imagen reciente, de tamaño carnet y de calidad, nunca una de "fotomatón". Es importante que la fotografía nos muestre con un gesto relajado y amable (no excesivamente sonriente), evitando el exceso de maquillaje en el caso de las mujeres. En cuanto a la ropa con la que nos fotografiaremos deberá seguir las mismas normas que la de la entrevista de trabajo: chaqueta y corbata para ellos en caso de que el puesto así lo requiera o ropa informal en el caso de puestos de trabajo creativos. 
  • Corregido escrupulosamente: pocas cosas pueden causar peor impresión en este primer acercamiento que las faltas de ortografía, errores gramaticales, enmiendas y tachaduras en el currículo. Aunque el puesto de trabajo al que optes no requiera dotes de comunicación, un currículo plagado de erratas esconde tras de sí a una persona desorganizada y poco cuidadosa. Por eso nunca debemos enviarlo sin habérselo enseñado a otra persona que nos lo pueda corregir, mejorándolo si lo considerara oportuno. 
*Consejo.No olvides guardar una copia del currículo y de la carta de presentación que adjuntaste. Cuando te llamen para realizar una entrevista de trabajo te vendrá bien echar un vistazo por si tienes que ampliar la información o puntualizar algo. 

Tipo de currículo: básico o genérico
El currículo básico es el más utilizado por los más jóvenes por su sencillez. Los expertos en Recursos Humanos valorarán en él la presentación, los primeros pasos profesionales, la formación...Con muy pocos datos podrán saber si se encuentran ante un posible diamante en bruto. 
Cómo es: sencillo, corto (nunca más de un folio) y sin pretensiones. Redactado de forma telegráfica, sin narraciones de ningún tipo. 
Quién tiene que utilizarlo: es el recomendado para los profesionales que tienen poca experiencia, recién titulados y jóvenes que buscan sus primeros trabajos. 
Quién debe huir de él: los profesionales con varios años de experiencia (para poder hacer constar sus logros de forma detallada) y aquellas personas que hayan tenido una brillante formación académica, ya que deberán entrar en el detalle de sus calificaciones, premios y menciones extraordinarias. Ver ejemplo. 

Tipo de curriculo: Funcional
El currículo funcional resulta muy recomendable para todas aquellas personas que han tenido una experiencia profesional muy dilatada, trabajando en diversos puestos de trabajo y sectores. Nos permite hacer caso omiso de los periodos en los que no hayamos trabajado, haciendo hincapié en nuestras experiencias mejores. 
Quién debe huir de él: no debes utilizar el currículo funcional si no tienes una buena trayectoria profesional o si ésta se ha desarrollado siempre en los mismos ámbitos. Tampoco es recomendable si no estás absolutamente seguro de tus dotes para la comunicación escrita. Ver ejemplo. 

Tipo de currículo: cronológico
El currículo cronológico lo puede utilizar casi todo el mundo. Este tipo de currículo resulta tan fácil de escribir como de leer. Su estilo directo y telegráfico permite a los expertos en Recursos Humanos examinar varios en muy poco tiempo. 
Quién debe huir de él: todo aquél que tenga lagunas en su currículo; los que hayan estado un periodo de tiempo largo en el paro tendrían que elegir el currículo funcional, haciendo hincapié en su experiencia y logros. Ver ejemplo. 

Los errores que no puedes cometer al redactar un currículo
  • Un buen currículo sólo ocupará una página, dos si la experiencia profesional lo requiere. Es complejo, pero debemos aprender a "quitar paja" de nuestro expediente. El responsable de Recursos Humanos tiene cientos, miles de ellos sobre la mesa y no puede dedicarles más de cinco o diez minutos a cada uno. Ponle las cosas fáciles resumiendo tu trayectoria, dejando sólo aquello que aporta algo al puesto de trabajo que demandas. Además, el currículo siempre tiene que llegar a los responsables de Recursos Humanos acompañado de una "carta de presentación". 
  • No te pongas grandilocuente: nadie sabe por qué, pero los seres humanos confundimos la pedantería con la seriedad y llenamos los currículos de expresiones complejas y gerundios como "entendiendo que es éste y no otro el perfil que demandan". Sé sencillo redactando: utiliza frases cortas y sintetiza tus ideas. La regla de oro es "escribe como hablas". 
  • Ni una falta, ni un error gramatical: sea cual sea el puesto que demandas, una falta de ortografía es una pésima tarjeta de presentación. Pasa el corrector ortográfico del ordenador un par de veces para comprobar que no se te ha escapado ninguna. Si conoces a alguna persona con una ortografía intachable, pídele que te lo corrija. 
  • No rotundo a las fotocopias: salvo que tengas una fotocopiadora de una calidad tan excepcional que nadie pueda notar que se trata de una copia, lo mejor es que las dejes de lado. Escribe tu currículo en un editor de textos (Word 2000 tiene un asistente que te allanará el camino) y envía a la impresora tantas copias como necesites. 
  • Fotografía actual y de calidad: no es un requisito obligatorio pero muchas ofertas de empleo solicitan una fotografía de tamaño carnet para echar un vistazo al candidato. Olvida el fotomatón. 
  • Anexos no solicitados: no incluyas certificados académicos o profesionales, recortes de prensa o cualquier documentación que acredite tu trabajo. 
  • ¿Creatividad? Sí, pero con cuentagotas: salvo que seas un profesional de la publicidad, el mundo del diseño gráfico, del cine o la música, olvida los diseños exagerados y opta por el clasicismo. 
  • No olvides incluir un número de teléfono donde siempre estés localizable, ponerle la fecha al currículo, así como describir tu dirección o el e-mail. 
  • No mientas: ni exageres, ni escondas la verdad. Tú eres como eres y en algún sitio te están necesitando. Si llenas tu currículo de datos falsos conseguirías ocupar un puesto de trabajo para el que no estás capacitado. Tarde o temprano se darían cuenta de tus carencias y trabajarías esperando ese día con temor.

Las pruebas psicotécnicas y profesionales 

En el momento en que tu estrategia de búsqueda mediante la carta de presentación y el C.V. ha dado sus frutos, es posible que posteriormente te convoquen para realizar pruebas o tests psicotécnicos, de personalidad o profesionales.

Se trata de pruebas (tests) especialmente diseñadas para apreciar aptitudes o capacidades, por un lado, y rasgos de personalidad, intereses, valores personales, etc. por otro. Son dos grandes tipos de pruebas diferentes a las cuales es preciso enfrentarse de formas distintas. 

  • Los tipos de pruebas psicotécnicas más frecuentes son: 
  • Inteligencia general 
  • Capacidad de abstracción-razonamiento abstracto 
  • Manejo aritmético-razonamiento numérico 
  • Capacidad para resolver problemas mecánicos, espaciales 
  • Fluidez y razonamiento verbal 
  • Resistencia a la fatiga 
  • Aptitudes administrativas 

En cuanto a los tests denominados de personalidad, tratan de conocer rasgos de tu forma de ser, de tu carácter, acordes con el perfil del puesto: introvertido o extrovertido, afable o huraño, con iniciativa o sumiso, etc. 

  • Es importante a la hora de presentarse a la realización de las pruebas: 
  • Acudir relajado, descansado, sin problemas de sueño. Es necesario un buen nivel de alerta, pero no una ansiedad excesiva. 
  • Leer muy bien y/o escuchar atentamente las instrucciones hasta estar seguro de haberlas entendido. No comiences sin haber entendido perfectamente el ejercicio. 
  • Evitar pensamientos negativos ante la tarea que tienes por delante. Céntrate en cada paso. 
  • Contestar primero las preguntas de las que estés seguro y volver al final sobres las dudosas, si el tiempo te lo permite. 
  • En las pruebas de velocidad, contestar el mayor número posible de cuestiones. No te obsesiones con el tiempo si estés mirando constantemente el reloj. 

Las entrevistas de trabajo 

Cuando se llega a la entrevista de trabajo significa que a la Empresa le ha gustado tu currículo y que tienes posibilidades de encajar en ella. Es el último paso para conseguir el tan ansiado puesto de trabajo, por eso hay que cuidarla y esmerarse en ella. Existen varios tipos de entrevistas: 
Estructurada: es aquella en la que el candidato es sometido a una batería de preguntas que han sido previamente definidas. Dependiendo de la pericia del entrevistador, estas preguntas resultarán más improvisadas o menos. 
Improvisada o coloquial: candidato y entrevistador mantienen una conversación que en algunos momentos deriva en charla coloquial; casi, entre amigos. Parece que esta conversación intrascendente poco tiene que ver con el puesto de trabajo, sin embargo resulta de gran valor desde el punto de vista de la empresa. Un consejo: no te relajes. El entrevistador, ni es tu amigo, ni quiere que le aturdas con detalles de tu vida privada. Te está evaluando, de una forma agradable, pero evaluándote al fin y al cabo. Entrevistas técnicas en profundidad: se utilizan cuando los conocimientos técnicos de los candidatos son fundamentales para el puesto requerido. A lo largo de la entrevista, se analizará el grado de especialización del candidato. Videoconferencia: varias empresas de selección y algunas webs de empleo están aplicando una técnica aún revolucionaria: entrevistar a los candidatos a través del ordenador utilizando cámaras de vídeo con un software específico. Gracias a este procedimiento, las empresas pueden reclutar a profesionales desde cualquier rincón del planeta. Entrevistas telefónicas: son poco profesionales e incómodas, siempre que puedas niégate a ellas. Entrevista grupal: tras la sorpresa inicial los candidatos rompen el hielo y se relajan poco a poco. Pasado un tiempo cada uno se sumerge en su papel, aquél que juega en la vida real. El líder se deja ver en seguida, el tímido pasa desapercibido, algunos disfrutan de esta aventura en grupo, otros se sienten más seguros en solitario... Esta técnica de reclutamiento aporta mucha información sobre el potencial de los candidatos y suele ser dirigida y evaluada por más de un experto. Entrevistas en serie o múltiples: los candidatos son sometidos a varias entrevistas con diversos entrevistadores. Con cada uno de ellos, se mantiene una mini-entrevista, ya que cada uno evalúa diferentes aspectos. Los "assessment centres": se mueven en esa misma línea; unos ejercicios en grupo en los que los candidatos asumen papeles diversos en situaciones ficticias. A través de los diferentes comportamientos quedan patentes competencias, capacidades y rasgos personales. Es importante reseñar que a los candidatos no se les va a evaluar en función de lo que son ahora sino de lo que llegarían a ser si consiguieran el puesto de trabajo. ESTUDIAR A FONDO LA EMPRESA QUE TE VA A ENTREVISTAR Nada más desastroso que el candidato que no sabe ni una palabra sobre el puesto de trabajo o la empresa demandante. En primer lugar investiga sobre los siguientes aspectos: Trayectoria de la empresa y de sus principales socios o fundadores Su línea de productos y marcas Su plantilla Sus principales aciertos, éxitos y logros en el pasado Sus errores, si es que los ha habido El volumen del negocio El puesto que ocupa con respecto a la competencia Sus posibles carencias Campañas de publicidad Líneas gerenciales de su inserción Podrás recabar esta información en la propia empresa: pide un dossier al departamento de Recursos Humanos o bucea en su página web. Si no sabes la dirección, utiliza un buscador potente: google, hotbot o copernic. También las Cámaras de Comercio y asociaciones gremiales podrán aportarte alguna información. Asimismo, la prensa económica te ofrecerá multitud de datos sobre las principales empresas españolas. En general, todos los expertos en selección plantearán preguntas muy concretas que deben ser contestadas razonando la respuesta. Los monosílabos quedan totalmente descartados si queremos causar una buena impresión. Infórmate sobre ti mismo. Evalúa tus elecciones profesionales : por qué has elegido ese camino y no otro, a qué aspiras en el mundo laboral, qué puesto de trabajo prefieres desempeñar y cuánto te gustaría ganar, qué te ha llevado a estar hoy ahí, dónde te ves dentro de unos años...Estas preguntas salen a la palestra en todas las entrevistas. Si tienes claras tus respuestas sabrás transmitirle a tu entrevistador confianza en ti mismo y seguridad. LA IMPORTANCIA DE LA IMAGEN Lo más apropiado: En las entrevistas de selección la primera impresión, sobre todo la de la imagen, tiene un papel muy importante, hasta el punto de ser nuestra tarjeta de presentación. No debemos obviarla, ni tampoco permitir que nos obsesione. Limpio, discreto y clásico, nuestro aspecto deberá pasar a un segundo término tan pronto como tomemos asiento en la entrevista. Lo que debes elegir: Traje de chaqueta para él y para ella (falda o pantalón, es indiferente) de colores oscuros y discretos. Los infalibles: gris oscuro y azul marino. Perfectamente planchado y aireado durante la noche anterior. Camisa discreta: azul clara, de líneas o cuadrados finos. Corbata: apuesta por la discreción y no te arrepentirás. Muchos de los profesionales que están surgiendo de la mano de las nuevas tecnologías tienen bula para saltarse estas normas. Pueden dejar a un lado la corbata los expertos en nuevos lenguajes informáticos, diseñadores web, al igual que los profesionales de la publicidad, la comunicación y el mundo de la imagen, así como todos aquellos puestos de trabajo en los que la creatividad puntúa doble. Una cartera o portafolios de piel de estilo clásico. Si no tienes, consigue una carpeta nueva de papelería para llevar en ella una copia de tu currículo y otros documentos, sin arrugar. Una imagen pulcra no puede estar coronada por una melena desordenada o enmarañada. Este consejo es aplicable también para ellos. Los hombres con pelo largo ofrecen una imagen mejor en las entrevistas de trabajo con una coleta baja. Lo que debes evitar: Utilizar perfumes, colonias y fragancias fuertes. Optar por un agua de colonia fresca y discreta y espera a que se evapore. Ella: la bisutería y las joyas llamativas; él: cualquier joya. La única excepción es el anillo de casado. Zapatos polvorientos o poco limpios. Taconazos. El maquillaje exagerado: un aspecto natural es siempre mejor. Las uñas excesivamente largas: mal visto en ellas; suficiente para no continuar la entrevista, en ellos. El look "mal afeitado" Ropa arrugada EQUIPAJE LOS TIEMPOS DE LA ENTREVISTA Cómo empezar: Encara la entrevista como lo que es: un acercamiento a una empresa en la que te gustaría trabajar. Véndete con discreción y sinceridad, sin excesos. Cuando el entrevistador te invite a pasar y sentarte, tú le estrecharás la mano de forma cordial: un apretón firme y rápido. En este momento, el entrevistador te dirá su nombre: es muy importante que lo retengas para poder despedirte con corrección ("ha sido un placer, Sr. Díaz" o "Encantado/a gracias por todo, José Luis"). Durante cinco minutos estarás a merced del entrevistador y a él le corresponde el "trabajo" de hacer que te sientas tranquilo, a gusto y sin duda lo hará. Es el momento de las bromas para relajar el ambiente. Síguelas cordialmente pero no las alargues. Tras una breve referencia al tiempo -lluvias, calor, frío- o sobre la facilidad o dificultad de llegar hasta allí, entraréis en materia. Duración: La duración de la entrevista de trabajo varía dependiendo de diversos factores; si es individual o en grupo, si se trata de la primera toma de contacto o de entrevistas posteriores y, como no podía ser de otra forma, del puesto de trabajo ofrecido. En general, entre 20 minutos y media hora es tiempo más que suficiente para la primera aproximación. En posteriores encuentros, la cita se podrá prolongar durante más tiempo, aunque nunca sobrepasará las dos horas. Cómo finalizar: Cuando la entrevista vaya finalizando, lo notarás. El entrevistador emitirá unas señales -algunas tan perceptibles como mirar el reloj- que darán por concluida la conversación. Nunca tomes tú la iniciativa: cuando el entrevistador te haga ver claramente que habéis terminado te levantarás sin prisa y, sonriendo, te despedirás con un firme apretón de manos. Éste es el momento del "ahora-qué". Una fórmula correcta puede ser "¿cuándo puedo saber algo sobre la decisión que tome la compañía?" o "me interesa mucho este puesto de trabajo, ¿cuál es el siguiente paso que debo dar?". LO QUE TUS GESTOS DICEN DE TI El nerviosismo puede jugarnos malas pasadas, pero no te preocupes; los expertos de selección están acostumbrados. Los nervios no puntúan, salvo en casos patológicos. Desde el primer momento tienes que buscar una postura en la que te encuentres cómodo y que te permita desentenderte de ese aspecto, centrándote en las preguntas. Siéntate bien derecho, ocupando todo el asiento, no sólo el borde de la silla. Tu cuerpo habla: A continuación te explicamos qué significan algunos gestos que puedas hacer. Pellizcarse cualquier parte de la cara (cejas, nariz, el borde de una oreja, un labio): inseguridad Mirar el reloj: impaciencia Jugueteo con un bolígrafo, anillo o cualquier otro elemento: distracción Mirar de frente: interés, concentración, confianza en uno mismo Postura relajada: nada que ocultar, comodidad Movimiento basculante del cuerpo: tensión, dudas Sonrisa amplia y sincera: imagen muy positiva Frotarse las manos: impaciencia> Brazos cruzados: actitud a la defensiva Postura "demasiado cómoda": candidato arrogante Comerse las uñas -o acercárselas a la boca- : inseguridad Bajar la mirada: no creer en lo que se escucha Piernas cruzadas con un pie en balanceo: aburrimiento, desidia Pies torcidos: punteras juntas, talones separados: nervios, tensión Palma de la mano abierta y hacia arriba: sinceridad, buenas intenciones Rascarse un ojo, la nariz o un pómulo: dudas Consejo: A veces, en un intento por ocultar nuestro nerviosismo, adoptamos una actitud arrogante frente al entrevistador. Puede que éste sea lo suficientemente hábil como para leer entre líneas, pero también puede que no. Evita confundir a la persona que tienes enfrente adoptando posturas artificiosas. LAS PREGUNTAS MAS FRECUENTES EN UNA ENTREVISTA DE TRABAJO La empresa: ¿Cómo nos conoció? ¿Qué sabe de nuestra empresa? ¿Cómo la definiría? ¿Por qué quiere usted trabajar con nosotros? ¿Qué ha oído / leído de nosotros? ¿Qué cree que podría aportar a nuestro proyecto? ¿Cuánto tiempo se quedaría usted en nuestra empresa? ¿Está usted estudiando otras ofertas de trabajo? ¿No preferiría usted trabajar en una empresa más grande / más pequeña / más importante / más familiar? ¿Qué es lo que menos le gusta de nuestra empresa o de nuestro proyecto? Acercamiento personal: ¿Qué cambiaría de su forma de ser si pudiera? Si tuviera que destacar sus tres puntos fuertes, ¿cuáles serían? ¿Considera que tiene buena crítica? Después de un día funesto, ¿qué le gusta hacer? ¿Qué tal se le da hablar en público? ¿Ha tenido que hacerlo alguna vez? ¿Cómo le fue? Sus amigos y familiares, ¿le consideran una persona inteligente? Y usted, ¿se considera inteligente? Si llegara a ser famoso, ¿qué aspecto de usted le gustaría que destacaran los medios de comunicación? ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre? ¿Practica usted algún deporte? ¿alguna afición? ¿Qué o quién ha marcado su vida? ¿Cuál es el sueño por el que estaría dispuesto a abandonarlo todo? El trabajo: ¿Se considera un candidato capaz de lograr este puesto? ¿Cómo se relaciona con sus compañeros de trabajo? ¿Cuál sería su trabajo ideal? ¿Qué opina de los trabajos en los que hay que prestar mucha atención? ¿Y de aquellos en los que hay que demostrar una gran creatividad? ¿Qué opina de la monotonía? ¿Qué cualidades definen a un buen jefe? ¿Cuál sería el mejor equipo de trabajo que usted concibe? ¿Qué opina de trabajar sometido a una gran presión? ¿Y de trabajar divirtiéndose? A la hora de trabajar en equipo, ¿qué papel suele desempeñar? ¿Qué es para usted lo más importante de un puesto de trabajo? ¿A qué ritmo está usted acostumbrado a trabajar? La carrera profesional: ¿Por qué eligió este sector / esta profesión? Hábleme de su carrera / de sus estudios...¿Tuvo buenas notas? ¿Cuáles fueron sus asignaturas favoritas? ¿Y cuáles le supusieron mayores quebraderos de cabeza? ¿Trabajaba mientras completaba sus estudios? ¿En qué? ¿Considera que está bien preparado para afrontar este reto? Si pudiera dar marcha atrás en su vida profesional o académica, ¿suprimiría algo? ¿cambiaría algo? ¿haría algo que dejó de hacer en su día? ¿Dónde se ve dentro de 5/10/15 años? ¿Cuáles son para usted las claves del éxito profesional? ¿Pertenece a alguna asociación profesional? ¿Está usted suscrito a alguna publicación de su gremio? ¿Por qué existen algunas lagunas o espacios en blanco en su currículo? ¿Ha asistido usted a clases durante los últimos tres años? ¿de qué? ¿por qué? ¿Cuáles son sus objetivos profesionales a corto / medio / largo plazo? Puestos de trabajo anteriores: ¿Por qué ha abandonado o quiere abandonar sus puestos de trabajo anteriores? ¿Cuáles eran sus funciones en dichos puestos? Ante una lista de quehaceres, ¿cómo estableces una línea de prioridades? De todos ellos, ¿cuál le gustó más? ¿en cuál se sintió más desaprovechado? ¿Qué recuerdos guarda de entonces? ¿Cree que han cambiado sus intereses profesionales en los últimos años? Si la respuesta es afirmativa, ¿por qué? ¿Qué le han aportado estas experiencias profesionales? ¿Volvería a su último empleo? ¿Por qué? Conducta: Cuénteme cuál fue su comportamiento en la vida real al enfrentarse a alguna de las siguientes situaciones: Ante un problema ético Ante una decisión compleja Ante una situación en la que sus valores o ideología se vieron comprometidos Ante un cambio importante en su vida Ante un gran éxito personal o profesional Ante una injusticia cometida en su entorno Cuando tuvo que mantener relaciones profesionales con personas conflictivas Las preguntas más difíciles: Ahora veremos cuáles son las preguntas más complicadas de contestar de la entrevista de selección: ¿Por qué cree que deberíamos contratarle? Si tuviera que destacar su logro profesional más importante, ¿cuál elegiría? ¿Cuál ha sido su mayor decepción profesional? ¿Cómo la superó? ¿Tiene alguna duda? ¿Quiere hacernos alguna pregunta? Las mejores: Siempre son las que tú plantees al entrevistador. Demuestra tu curiosidad por el puesto y la empresa de forma inteligente, no forzadamente. A través de tus dudas, el entrevistador sabrá más de ti que a través de tus respuestas. Debes ser oportuno, eligiendo el mejor momento para formularlas para no interrumpir ni resultar indiscreto. La del millón: ¿Cuánto quiere ganar?, ¿cuál consideraría que es un sueldo justo para este puesto de trabajo? Sin duda, este es uno de los momentos culminantes de muchas entrevistas. La respuesta debe esperar una posible y firme oferta. No te precipites ni hables de cifras exactas y deja siempre abierta la puerta de la negociación: "Estoy muy interesado por lo que seguro que llegamos a un acuerdo", "me encantaría trabajar en su empresa y sé que el dinero no va a ser un obstáculo". La última: No finalices una entrevista de trabajo sin que tu entrevistador sepa que estás muy interesado -si es que realmente lo estás- en ese puesto de trabajo. Un buen final por tu parte sería preguntarle: "¿Qué pasos debo dar a partir de ahora?". ACIERTOS Y ERRORES EN UNA ENTREVISTA DE TRABAJO Contesta con seguridad y sinceridad a lo que te pregunten. Un error muy repetido es el que cometen aquellos que se intenten poner en la piel del entrevistador, adivinando lo que éste quiere oír... Demasiado rebuscado. Relájate y prepárate para mantener una conversación de adultos de la que -sin perder la esperanza- puedes aprender para un futuro. Qué debes evitar: Listado de comentarios que debes evitar en la entrevista. Hablar mal de tus anteriores trabajos, jefes, empresas o compañeros Te fuiste porque sabías más que tu jefe o tus compañeros Borrar de tu currículo una experiencia de creación de empresa aunque no llegara a buen puerto Hablar de dinero en la primera entrevista Responder a preguntas que consideres demasiado indiscretas; muéstrate educado en la negativa. Dar la razón a tu interlocutor si crees que no la tiene Bajar la guardia cuando la entrevista haya finalizado. El entrevistador puede hacerte una última pregunta justo en ese momento Respuestas acertadas: Cuáles deben ser sus respuestas. Veamos: Estás buscando nuevas experiencias profesionales para enriquecer tu bagaje Te has fijado una meta y crees que debes aprender nuevas cosas para alcanzarla Crees que habías tocado techo profesional en la empresa en la que estabas Tuviste que dejar a un lado la actividad profesional para poder concluir tus estudios, demasiado absorbentes como para compaginarlos Tienes ganas de enfrentarte a nuevos retos, a nuevas responsabilidades. Cualidades al alza: Veamos algunas de las cualidades que se consideran positivas en las entrevistas de trabajo y que ayudan a acercar al candidato al puesto de trabajo: facilidad de palabra, organización, capacidad analítica, don de gentes, una actitud positiva y resolutiva ante las dificultades, ambición y vocación de liderazgo, capacidad para trabajar en equipo, confianza, iniciativa, perseverancia, resistencia al estrés, discreción y dinamismo a partes iguales, ilusión, empatía e implicación en la empresa. Las empresas necesitan personas versátiles, capaces de enfrentarse a nuevos retos (los que vienen de la mano de las nuevas tecnologías) y nuevos problemas, simpáticas, sin problemas a la hora de relacionarse con sus compañeros, sin miedo al trabajo duro y con ganas de labrarse un buen porvenir. Contesta con seguridad y sinceridad a lo que te pregunten. Un error muy repetido es el que cometen aquellos que se intenten poner en la piel del entrevistador, adivinando lo que éste quiere oír... Demasiado rebuscado. Relájate y prepárate para mantener una conversación de adultos de la que -sin perder la esperanza- puedes aprender para un futuro. ACIERTOS 25 FALTAS QUE NADIE PASARÁ POR ALTO EN UNA ENTREVISTA DE TRABAJO A continuación le ofrecemos un listado de 25 faltas que podrían hacer que no pasará la entrevista de trabajo. Presentarte sin haber dormido la noche anterior. Llegar tarde. Mentir o decir medias verdades. Juguetear con las llaves, la cartera, un boli o el anillo de casado. Estornudar y no tener un pañuelo o "kleenex" a mano. Tartamudear, bajar la voz, no vocalizar, permitir que un hilo de voz temblón arruine nuestras respuestas. Bajar la mirada. Perderla entre los papeles del entrevistador. Fisgar la mesa, sus papeles o las fotos familiares. Sonreír todo el rato. Celebrar con sonoras carcajadas las bromas para romper el hielo con las que dan comienzo todas las entrevistas. Utilizar expresiones como "no sé", "puede ser", "tal vez", "ahora mismo no me acuerdo", "creo que no", "a lo mejor", "en eso no estoy muy puesto" o "no estoy seguro"... Fumar. Entrar invadiendo el despacho con un perfume penetrante y ropa muy vistosa. Aparecer despeinado o con los zapatos sucios. Ofrecer una mano blanda al saludar. Comer chicle. Sentarte sin que te inviten a ello. Olvidar apagar el teléfono y contestar más de una llamada. Colocar objetos personales en la mesa de tu interlocutor aunque "sólo" sean tu agenda, el teléfono móvil, las llaves de tu casa o un paquete de tabaco. Situarte a la defensiva ante las preguntas más personales. Interrumpir hablando o tomando notas. Preguntar por el horario, las vacaciones o el sueldo a la primera de cambio. Criticar tu anterior empresa, a tus jefes y compañeros y, en general, a todo el sector. Olvidar nuestra documentación personal: dejarnos en casa una copia del currículo que enviamos y unas fotocopias de nuestros títulos académicos. Mira el reloj. Apoyar los codos en la mesa e incluso juguetear con alguno de los bolis o adornos que se encuentran sobre ella. No recordar el nombre o el apellido de tu entrevistador (se presentará al entrar) y acabar la entrevista sin poder decirle "encantado/a señor Rodríguez" o "ha sido un placer, Antonio". AL TERMINAR LA ENTREVISTA, EVALÚATE De los errores se aprende más que de los aciertos. Cuando acabes la entrevista, siéntate a reflexionar y apunta en una agenda todas tus impresiones. Sé duro evaluándote porque sólo así lograrás mejorar. Ficha de evaluación de entrevistas de trabajo: A la hora de evaluarte debes tener en cuenta estos aspectos. Nombre completo de la empresa. Breve descripción de sus actividades, puntos fuertes y débiles, así como noticias aparecidas en la prensa Fecha de la entrevista: día, mes, año y hora Dirección donde ha tenido lugar la entrevista Teléfono de contacto Nombre y apellidos del entrevistador Cargo de la empresa ¿Hubo alguna persona más presente? Nombre apellidos y cargo Contacto ¿cómo y cuándo establecí contacto con esta empresa? (amigos y familiares, medios de comunicación, web, candidatura espontánea...) Puesto de trabajo ofrecido y perfil buscado Evaluación de la primera impresión nada más salir Puntos fuertes Fallos o aspectos a mejorar ¿En qué hemos quedado? LA CARTA DE AGRADECIMIENTO POST-ENTREVISTA Aunque ha caído en desuso, esta misiva es un detalle de educación que en nada te puede perjudicar y que puede ayudarte a dejar la puerta de esa empresa entreabierta, además de servirte como método de seguimiento en el proceso de selección. Ver ejemplo. ¿Por qué no me han elegido? Si no te han elegido, no te desanimes. Todo el mundo ha pasado por este trance en algún momento de su carrera profesional. Lo importante es obtener una lectura positiva y aprender de nuestros errores para no volver a caer en ellos. Raramente te explicarán qué pasó. La respuesta estará en alguno de los siguientes puntos, aunque seguramente te cueste reconocer en cuál. Falta de preparación Otro u otros candidatos han superado tu currículo, expediente académico o idiomas Tu personalidad no se adapta al perfil que estaban buscando. En el peor de los casos habrán encontrado algunos rasgos de carácter difícil, desconfianza en uno mismo, falta de optimismo, timidez excesiva e incluso, prepotencia. Otros rasgos que echan atrás a los responsables de selección son: agresividad, soberbia, desequilibrio, falta de iniciativa Los responsables encontraron que tenías demasiado interés en el sueldo, el horario o los beneficios sociales de la empresa Falta de flexibilidad Poco interés en el proyecto que te estaban ofreciendo. Tal vez has demostrado que desconocías por completo la empresa que convocaba el puesto de trabajo, su mercado, su competencia o sus logros. Desconocimiento del sector Pediste demasiado. A la hora de establecer el salario que considerabas justo, te pasaste de la rosca, olvidando dejar abierta la puesta de la negociación Historial académico poco acorde con el puesto ofertado. Bajas calificaciones, estudios sin finalizar Falta de entusiasmo e iniciativa a la hora de emprender tareas o esfuerzos nuevos Dejadez en el vestir, desaliño en el aspecto personal. Falta de higiene Pobreza de las metas personales o profesionales. Falta de ambición profesional, personal o ausencia de liderazgo Negación a fijar la residencia en otra ciudad o en otro país. No estabas dispuesto a viajar Falta de actividades extraprofesionales Tu perfil difícilmente encajaría en el grupo de profesionales que ya trabaja en ese departamento: importante diferencia de edad, cultural o de cualquier otro tipo Mal estilo: has criticado tu anterior puesto de trabajo, a tus compañeros o jefes más inmediatos o su política de empresa.